jueves, 7 de abril de 2011

tara tara tararararara

Nací para ti, aquí me tienes Qué te hace feliz, dime que quieres Te esperé, en soledad tanto tiempo que me estás dando la vida si sientes tú lo que yo siento. Juntos los dos, es como un sueño donde el amor encendió nuestra luna gris. introducirse: http://www.youtube.com/watch?v=WEVjzPo4-mI

sábado, 19 de marzo de 2011

Poema

Estoy sentado en el balcón
mirando un avión
tomo vino
lo compré en el chino
Alguien entró y se fue
escucho vox dei

Fragmento de poema extraído de la hemorroide viceral de un poeta con diarrea.

viernes, 18 de marzo de 2011

Chupala puto

Los primero sonidos articulados sirvieron para comunicar las ideas y llamar al objeto sexual. El desarrollo ulterior de las raíces de la lengua acompañó la organización del trabajo en la humanidad primitiva. Los trabajos eran efectuados en común y con el acompañamiento de expresiones orales rítmicamente repetidas, resultando así un desplazamiento del interés sexual sobre el trabajo. Diríase que el hombre primitivo no se resignó al trabajo sino haciéndolo equivalente y sustitutivo de la actividad sexual. De este modo, la palabra lanzada durante el trabajo en común tenía dos sentidos, uno que expresaba el acto sexual y otro el trabajo activo que era asimilado a dicho acto. Poco a poco, la palabra se desligó de su significación sexual para enlazarse definitivamente al trabo. Análogamente sucedió en generaciones ulteriores, las cuales, después de inventar nuevas palabras de significación sexual, las aplicaron a nuevos géneros de trabajo. En esta forma se habrían constituido numerosas raíces, que todas tuvieron un origen sexual, pero perdieron luego su significación primitiva.

Segismundo Froilán.

miércoles, 9 de marzo de 2011

La necesidad hace del hombre una máquina corrupta porque la culpa es tan gaseosa como un pedo de soda. Por supuesto que apenas si cumplimos una ínfima parte de los deseos que tenemos. Así están dadas las cosas. En definitiva no hacemos otra cosa que frustrarnos cada día. Yo, por ejemplo, si me traigo una mina a casa, capaz que después de acabar tengo ganas de descuartizarla. Pero más bien que no lo hago; le convido un pucho y espero que se me llenen los huevos para ensartarla otra vez.

A veces, esperando que cambie el semáforo, veo pasar unas borregas, y me nacen desde adentro unas ganas tremendas de desfigurarlas. Pero no, me quedo en el molde y saco el Ford arando, cosa de alejarme lo más rápido posible de ellas, ya que mis pensamientos vienen conmigo, y por más fuerza que haga, siempre están ahí, para pudrirme la sesera.

Forfalcon.

martes, 8 de marzo de 2011

"La humanidad se perdió un genocida" (Entrevista a Garófalo)

El tipo es un psicópata. El problema no es que lo sea, sino que no lo concrete. ¿A qué me refiero con “no lo concrete”? Al hecho de matar a alguien ¿qué sino? Más allá de que es una bestia siempre transpirada, con Falcon nos hermana la sensación de poder haber sido asesinos perfectos. Él y yo somos la clase de gente que puede poner una bomba en la Rosada. Y no morir en el intento. Que la gente joda con Bin Laden o, no sé, Aldo Rico disfrazado de carapintada, parte del hecho de que nosotros nos dedicamos a otra cosa. Sino, creéme que todos hablarían de Ford Falcon y Garófalo. ¿Puedo cortar acá, flaco? ¿Esto sale tal cual o lo editan? Pero sí, antes de irme, te aseguro que el tipo es un psicópata. ¿Vos escuchaste cómo piensa? ¿El nivel de entuerto al que puede llegar? No sé si está bien que se haya dedicado a toda esa pavada de los autos. La humanidad se perdió un genocida. No es poca cosa.

miércoles, 19 de enero de 2011

Chorizo de letras


Sí. Tarde pero seguro. Como buena parte de la mafia china sabe, Fiestorros cerró el 2010 con una soberana mezcla de choripan y lectura dentro de las torres escarpadas de El Arte de Fluir.

A continuación, un breve repaso fotográfico de lo que fue una velada que arrancó en la terraza y terminó en la profundidad visceral del mutante centro cultural.

Empezamos por arriba: sí, ese que ven es Juan Marcos Almada. Semi tapado, y dueño del eterno dedo que señala, Mr. Hernán Brignardello.

Juan Marcos Almada se hace de chapa y muta en un Falcon. Ford Falcon, secundado por la balacera sonora de Dos Cachivaches:


Almada y su tribuna: va camino al gol.


Toda la potencia escénica de Hernán Brignardello para dar vida a su creación más espeluznante: El Tararira:


El seleccionado reunido: Almada, Brignardello, Correa, Eleisegui y Guerrieri (Fiestorros, o sea) + Dos Cachivaches:


Otra de Hernán Brignardello:


Este es Patricio Eleisegui. En la imagen, preparándose para despegar con un texto al que no le sobra sangre:


Marcelo Guerrieri, justo abajo. Levanta los puños y esconde el mentón. Amaga, quiebra la cintura y suelta el latigazo de derecha. Es el cacique:


Cómo habrá sido la jarana, que hasta los Fiestorros se tomaron el atrevimiento de contar con un presentador. En la imagen, el también escritor Juan Carlos Virgilio:


Marche un corazón. Nicolás Correa se despliega y la noche se hace latido. Abajo, desentrañando sentimientos:


Otra de la banda:


Dos Cachivaches enciende tu fuego. Imaginación y pulso musical para completar el frasco venenoso en el que descansa Fiestorros:


Después está el público. Los amigos. Los colados. Los que quieren ser parte. Cada vez más. La puerta es grande: aprovechen.


¿Venís al próximo?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Madera peluda

Se come el coco. Le dijeron mil veces que no lo haga, pero El Mago se come el coco. Va y viene dentro de la habitación. Dejá de comerte el coco, Mago, así le dijeron. Se sienta en la cama. Patea la zapatilla solitaria que aparece tirada en el medio de la alfombra. En esa misma habitación. Se come el coco El Mago. No puede parar en ese ida y vuelta. Hasta que suelta la cuchara sobre la mesa de luz. Suelta la cáscara de madera peluda, marrón, sobre el vidrio que cubre la madera y deja ver, por debajo de la transparencia, tres fotos de las vacaciones con los pibes de 5º grado en Monte Hermoso. Qué de aguas vivas, por favor. ¿Qué habrá sido del Manguera? ¿Y de la loca Ponti? Suelta el borde de la cáscara de madera peluda sobre el vidrio. Y la cuchara. El Mago. Que se tomó el jugo. Masticó la pulpa blanca con gusto a tiza. Se comió el coco El Mago. Todo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Está bien.

Todos los individuos groseros tienen necesidad de la nota sexual; es ella, incluso, la que los distingue. No pueden contar anécdotas fuera de la sexualidad, no saben tener espíritu fuera de la sexualidad. Ven en todos los pares una razón sexual de ser pares.
Barón de Teive.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La fiesta, en concierto (I)


20 de agosto de 2010. Fiestorros sale a la cancha con la formación titular. Marcelo Guerrieri se hace nube. Algodón.


Propone santidades. Nuestra señora. Para la fría vuelta a casa. Nicolás Correa lidera el culto.


Volantea, Juan Marcos Almada. Atrás, el camino de tierra. Al alcance de la pupila, el capot del Falcon masticando el asfalto.


Dos Cachivaches. Sonido de fábrica para el trabajo siderúrgico del grupo primitivo.

La fiesta, en concierto (II)


20 de agosto de 2010. Fiestorros hace desparramos en El Arte de Fluir. En la foto, Hernán Brignardello.


No quiere ver lo que está viendo. Patricio Eleisegui.


Un escuadrón de las hordas que presenciaron como, por donde pasa el grupo primitivo, no vuelve a crecer el pasto...

Estatuas por Ford Falcon.

Se están cayendo, pero no se caen. Casi que casi, pero no. Se mantienen. Quiero que se caigan de una vez. Me hincha las pelotas semejante indeterminación. ¿Qué se piensan? ¿Cuánto más pueden durar? Si fuera por mí, voy de atrás y los empujo. Las veces que estuve así, como ellos, a centímetros de piso, lamiendo puchos. Pero yo nunca hice tanto espamento. Hay que bancársela solo, que tanto ni tanto. Igual, algo tiene los guachos, algo elemental que se pierde. Los miro, los miro, y no puedo dejar de mirarlos. Hay un no sé qué que me llama. Puta que lo parió.